viernes, 26 de octubre de 2012

25/10/12

Amanece otro dia con escasez de color, esto frena mucho mi despertar. Cuando consigo por fin despegarme el antifaz que se adhiere a mi y me ayuda a no ver el gris que me acecha, Marcos todavia sigue en casa preparando la maleta, mañana se va de vacaciones. He decidido que la programación infantil me acompañe durante la mañana para ir practicando de manera sencilla, creo que sera mas fácil de entender. Sigue siendo complicado pero. Me absorben unos muñecos que me recuerdan mucho a Bob en manetes, no dire que son una cópia porque no sabría situarlos cronológicamente. Seguidos a estos, una pequeña princesa con un estilo muy similar a la Roser Capdevila en Les tres bessones, esta muy presente, una ilustradora de la meva terra. Su compañía en los ejercicios es tan grata, que logran seguir conmigo hasta el desayuno. Después el cyber espacio me abduce hasta que me queda el tiempo justo para comprar desayuno que hoy me he acabado, ducharme y comer algo antes de salir escopeteado.

Hoy se nota que Erik, el dueño del estudio, empezaba a trabajar en serio, aunque lleva viniendo toda la semana para habituarse a este después de las vacaciones, cosa del jet lag. Se nota porque no tengo que esperar, puedo subir a toda velocidad para resguardarme de la fresca, que cada día és más intensa, acercándose alarmantemente al frío. Mi primer customer es el antebrazo que os contaba ayer, tiro lineas y dejo el resto para otra sesión.


El segundo es GAME OVER en los dedos de una alemana con la que tendría todos los números para perder si discutiera con ella y acabáramos llegando a las manos.


Y por último, el más ridículo y que más dilemas trae. Y es que la inseguridad de un@ puede hacer que mi trabajo que tanto me gusta, tenga momentos tediosos. Suerte que Erik se da cuenta y me tranquilza con una mirada cómplice.


Cuando salgo del estudio, el frio me espabila de golpe del bofetón que me pega. Una niebla cae y desenfoca las calles y todo lo que las llena. No dudo en acelerar el paso para resguardarme en casa. Una vez en esta, me encaro a mi pantalla, a mi ventana retro iluminada para dirigirme a vosotr@s desde el sofa que me hace de cama, tapado con una manta, y es que la baja temperatura de la calle parece que me ha seguido hasta aqui.

El respeto, es una consideración que se gana con el tiempo, demostrando el día a día que te lo mereces. És difícil que te lo otorguen, pero más aún si no te ceden la oportunidad. Y agradezco que gente con la que comparto el gusto por un modo de vida, me ofrezcan su confianza para que me ganes su respeto.

Desde este preciado rincón, me despido de vosotr@s, hasta el próximo post.

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